Alerta: Descargas eléctricas se dirigen hacia la Tierra

Hace unos días, el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos pronosticó el desarrollo de dos tormentas geomagnéticas, una de las cuales, alertó, probablemente impactaría con la Tierra.

Si bien el SWPC, por sus siglas en inglés, hasta ahora no ha otorgado más detalles acerca de la tormenta que partió del Sol el 28 de agosto e impactaría en la Tierra el 2 de septiembre, este fenómeno ya fue visto en nuestro planeta en el año 1859.

La tormenta geomagnética de 1859, que se calificó como el “evento meteorológico espacial más grande y famoso de los últimos doscientos años” tuvo lugar entre el 28 de agosto y el 3 de septiembre de dicho año.

Esta tormenta solar, la más intensa que se ha documentado en la historia reciente, se bautizó con el nombre de Evento Carrington. Este fenómeno causó perturbaciones magnéticas y auroras boreales en prácticamente todo el planeta.

En México varias personas fueron testigos de este suceso único.

En aquella época no pasó a mayores porque no había Internet y el desarrollo de sistemas tecnológicos era incipiente, sin embargo, si un evento de esa magnitud volviera a ocurrir se producirían daños globales a la sociedad moderna.

La tormenta solar de 1859 se debió a una importante Eyección de Masa Coronal (CME) que estalló desde la superficie del Sol y se dirigió directamente a la Tierra, señaló la doctora en Físicas y responsable de meteorología en Tiempo.es, Mar Gómez, mediante su cuenta de Twitter.

Horas después, la Tierra experimentó la exhibición de las auroras boreales más potentes de la historia, las cuales pudieron ser vistas en Cuba, Las Bahamas, Jamaica, Hawái, España y muchos lugares más.

“El cielo se ilumino en auroras rojas, verdes y púrpuras tan brillantes que la gente podía leer el periódico en medio de la noche sin luz adicional. En Colorado, los mineros creían que era amanecer y comenzaron su rutina matutina”, dijo.

Debido a Carrington, una parte significativa de los 200 mil kilómetros de líneas telegráficas del mundo se vieron afectadas sobre todo en Europa y América del Norte. Estas fueron inutilizables durante ocho horas o más, lo que tuvo un impacto económico.

Después de ese gran evento, se registraron otras tormentas solares con menor intensidad que Carrington impactaron con la Tierra en 1921,1960 y 1989.