Por Adriana Olvera
Cancún.- Un grupo de al menos 60 enfurecidas familias de la Región 226 de esta ciudad cerraron la avenida Kabah, en ambos sentidos, cerca de su cruce con la 20 de Noviembre, además de cerrar todas las calles internas, luego que el Ayuntamiento de Benito Juárez los engañaran con promesas de arreglar sus calles.
En diciembre, familias obstruyeron la avenida Cenote Azul, por estar casi intransitable a causa de los enormes baches que no han dejado de multiplicarse, ante el abandono del gobierno de Ana Patricia Peralta de la Peña. En esa ocasión, acudió a atenderlos Pablo Fernández, secretario general el Ayuntamiento, quien prometió enviar una cuadrilla de bacheo, lo que resultó ser una mentira.




Al ver que este gobierno les había tomado el pelo, los vecinos decidieron otra vez bloquear las calles, pero ahora cerrando la importantísima avenida Kabah, para obligar a que se les atienda.
“¿Dónde está el apoyo que dicen? ¡No hay! Nos vimos obligados a cerrar la avenida aquí, aunque por poco nos matan al pasarnos los carros encima”, afirmó una ama de casa, en un diálogo con agentes de Tránsito que acudieron al lugar.
Otra vecina lamentó que se tenga que afectar al mismo pueblo para hacer sentir sus demandas, pero tristemente solo así logran que el gobierno de Ana Paty Peralta se fije que existen y que tienen necesidades.




La situación en la Región 226 es muy similar a las de muchas otras colonias de Cancún, con baches que ya se han devorado prácticamente la cinta asfáltica. Muchos motociclistas se han accidentado al pasar por la zona, mientras las calles interiores presentan gigantescos hoyancos que se transforman en lagunas intransitables después de lluvias.
Un comandante de Tránsito acudió a dialogar con los vecinos, pero al no tener autoridad para resolver sus problemas, no se llegó a ningún acuerdo.
Cabe destacar que Ana Paty Peralta se gastó en el presupuesto del año pasado 7 mil 638 millones de pesos, pese a lo cual grandes partes de Cancún permanecen con calles intransitables, alumbrado deficiente y sumergidos en la inseguridad.














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