A cinco días de la sepultura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, la tumba del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) permanece cubierta por más de una decena de coronas fúnebres y arreglos florales colocados por personas que han acudido al cementerio.
Las coronas, elaboradas principalmente con rosas rojas y blancas, destacan por su tamaño y por algunas figuras especiales, entre ellas la de un gallo, símbolo que durante años ha sido asociado con la imagen y la estética del líder criminal.

En contraste con el fuerte operativo desplegado el día del sepelio, cuando elementos del Ejército resguardaron la zona mientras la carroza ingresaba al cementerio, actualmente no hay presencia visible de fuerzas federales o estatales en el lugar.
No obstante, la vigilancia parece mantenerse de manera discreta.

De acuerdo con reportes de medios nacionales, dentro del panteón fue posible observar a varias personas que seguían con la mirada a quienes se acercaban al sitio donde descansan los restos de Oseguera Cervantes. Algunos incluso fotografiaban discretamente con teléfonos celulares a los visitantes.
Estas personas serían los llamados “halcones”, vigilantes encargados de monitorear movimientos en zonas vinculadas con grupos criminales.

La tumba, cubierta de flores frescas y otras ya marchitas por el paso de los días, se ha convertido en un punto de interés desde que los restos del líder del CJNG fueron reclamados por sus familiares ante la Fiscalía General de la República (FGR) y trasladados posteriormente para su entierro en este municipio de la zona metropolitana de Guadalajara.
Mientras tanto, el gobierno federal ha buscado marcar distancia respecto al operativo que acompañó el traslado del cuerpo, luego de que el capo fuera abatido por las Fuerzas Armadas el pasado 22 de febrero.














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