Constructores y proveedores del parque acuático Kuza Beach & Adventure Park (ex Lakan Ha) de Cozumel denunciaron este día que la empresa les adeuda 25 millones de pesos, a nueve meses de haber concluido sus trabajos. También detallaron diversas fallas en las obras que ponen en riesgo la integridad de los turistas, además de confesar que atestiguaron múltiples violaciones a la normativa ambiental.
En rueda de prensa, Héctor Alcides Vidal Ramos, responsable de la empresa “PIA Talleres de Espacios”, acompañado de otros contratistas, mostró diversas fotografías y documentos en los que comprueba la devastación ambiental incurrida en este parque, que arroja aguas negras y agua de alberca directo al manglar. La administradora además exigió modificaciones a las obras, para abaratar costos, las que hoy representan un riesgo para los visitantes.
El parque Kuza Beach, que está en funcionamiento desde abril del año pasado, fue construido en un terreno propiedad de Gregorio Sánchez Martínez, ex presidente municipal de Benito Juárez; quien impulsó a través de su empresa este proyecto ante la Semarnat y el gobierno municipal. Con su nombre actual, es administrada por la empresa “Global Cruise” del colombiano Germán Osorio. Los contratistas señalan que entre los inversionistas del parque, hay al menos una línea de cruceros.
El arquitecto Héctor Vidal Ramos reveló, en esta rueda de prensa, que su empresa se encargó de la construcción de la alberca del parque, pero en varias ocasiones la administradora solicitó alterar la estructura, como no cavar la profundidad marcada y, en lugar de ello, voltear los contratraves, para así reducir costos
“El diseño estructural actualmente no funciona y eso tiene consecuencias”, opinó.
En la excavación, descubrieron varios ojos de agua, lo que fue informado al director del proyecto y al inversionista, pero hicieron caso omiso, por lo que estos nacimientos de agua fueron tapados por concreto.
Sin embargo, el material que compraron llegó aguado, y hoy ya se ven manchas en el fondo de la alberca, que representa el agua que comienza a filtrarse hacia la alberca.
“Esto representa un peligro, por ser señal que la obra no quedó de forma adecuada”, explicó.
En respuesta, el parque ha hecho que se vierta material encima del fondo de la alberca, para “taparle el ojo al macho”, sin que se sepa si esto es efectivo.
En el proyecto, no hay red de drenaje, por lo que la alberca se ha llenado con agua de pozo, y después de su uso, con cloro y otros químicos, se vacía directamente al manglar colindante.
Los presentes denunciaron que la planta de tratamiento con la que cuenta el parque no funciona, por lo que rebosan habitualmente aguas negras, que igualmente van a parar al manglar. De esta afectación ambiental, cuentan con evidencia fotográfica que mostraron ante la prensa.
Alejandro Padilla, quien se encargara de la recuperación de las palapas del parque, señaló que frente a este manglar está “El Cielo”, el arrecife de coral más famoso de Cozumel, y que ahora está en riesgo por la irresponsabilidad de esta empresa.
Él aseguró haber sido testigo de la eliminación de fauna por parte del parque, pues había una población de mapaches que había empezado a meterse a las bodegas y que fueron envenenados. A ellos se suman los cocodrilos del manglar que también fueron eliminados, para evitar riesgos con los turistas.
Aunque el cliente aseguraba tener los permisos ambientales, en varias ocasiones les pidieron suspender trabajos y desalojar la obra, porque venía una inspección ambiental. También se prohibió en uso de celulares, presumiblemente para que no pudieran tomar fotos de los trabajos.
“Todo está soportado en documentos, nada es invento nuestro”, aseveró.
Vidal Ramos mostró los correos y conversaciones por WhatsApp con representantes de la empresa, en donde confirma que el único interés por parte de este cliente era concluir cuanto antes, para así poder entregar los trabajos al inversionista y así tener los recursos para pagarles. Aunque los contratistas cumplieron, hoy tienen bloqueados sus pagos, y ni siquiera les han devuelto sus fianzas.
PIDEN INTERVENCION DE LAS AUTORIDADES
Los presentes le solicitaron a los representantes de gobierno cuidar a quiénes les extienden permisos, porque aunque ellos anuncian gustosos este tipo de inversiones, éstos proyectos acaban siendo contraproducentes, si finalmente terminan adeudándole millones a empresas quintanarroenses.
“Nosotros tenemos nuestros propios compromisos con el personal y proveedores; no se vale que estén invirtiendo con lo que se nos debe”, alegó Vidal.
En este caso, desde el inicio hubo inestabilidad, por las modificaciones a los proyectos y la rotación constante de personal, incluido cuatro directores de proyecto, lo que fue usado para desconocer trabajos realizados y desaparecer documentación.
En su mayoría, los anticipos no fueron cubiertos en tiempo y forma, pese a que ellos sí fueron presionados para acelerar la entrega de obras.
Un correo que mostró a la prensa muestra cómo incluso fue amenazado con ser excluido de la obra si no la entregaba antes de tiempo, pese a que el anticipo de estos trabajos fue cubierto hasta un mes después de dicha amenaza.
Los directores de obra solicitaban ajustes, que quedaban documentados, pero a la hora de hacer los cobros, desconocían los cambios, alegó.
En muchos de los contratos, Global Cruise no entregaba la copia con la firma del representante legal.
La deuda con PIA Talleres de Espacios creció hasta 22 millones de pesos, sin recibir ningún pago desde hace nueve meses. Después de largas y excusas, la administradora comenzó con un proceso de “revisión”, en el cual le reconocieron solo ocho millones; sin embargo, luego enviaron una propuesta para finiquitar con solo cinco millones.
“Te acaban de reconocer que deben ocho, pero luego ofrecen pagar solo con cinco. ¡Están jugando con nosotros!”, criticó el arquitecto.
Alejandro Padilla señaló que no logra que le den una fecha para el medio millón que le deben, solo que será “pronto”. Él ha acudido al parque varias veces, lo que implica el costo de trasladarse de Cancún a Cozumel, pero al llegar allá, le dicen que no puede pasar o que la persona no se encuentra.
“Tengo más de nueve meses de querer recuperar la inversión realizada y no ha sido posible; ahora ya no contestan el teléfono”.
Aunque a ellos les adeudan en total 25 millones de pesos, es muy probable que haya otros proveedores o contratistas afectados, por lo que pidieron de forma pacífica que todos alcen la voz y se unan a su exigencia de pago.
También presentes en la rueda de prensa estaban Tito Chagoya González y Luis Alcides Vidal Hernández.

















Sé el primero en comentar