Después de 11 años con aumentos a tasa anual, los flujos de remesas familiares que registró el País en 2025 padecieron una contracción de 4.56 por ciento para su mayor descalabro en 16 años, al considerar que, en 2009, el indicador reportó un hundimiento de 15.51 por ciento.
En todo ese año, con datos sin ajuste estacional, los ingresos por remesas se colocaron en 61 mil 719 millones de dólares, luego de alcanzar un máximo histórico por 64 mil 746 millones el año previo, según información del Banco de México (Banxico).
El decremento en las entradas de remesas ocurrió en medio del primer descenso en 16 años para el número de operaciones, al disminuir 5.48 por ciento anual a 155.74 millones, una baja relativa solo menos profunda que la de 2009, cuando el desplome fue de 7.81 por ciento.
Dicha variación desfavorable no pudo ser compensada por el incremento en el valor promedio de la remesa de 1 por ciento respecto a 2024, al quedar en 397 dólares, un valor nunca antes visto.
Cabe mencionar la captación de recursos por remesas se cifró en 61 mil 877 millones de dólares en todo 2025, con cifras desestacionalizadas del Banxico, un monto que resultó 4.08 por ciento por debajo de las contabilizadas en 2024, dejando en el camino 11 años con expansión.
Exclusivamente en diciembre del año pasado, las remesas sumaron 5 mil 322 millones de dólares (superó a los 5 mil 200 millones previstos por el consenso de Bloomberg), lo que implicó 1.90 por ciento más que en el mismo mes de 2024 y de paso interrumpió nueve bajas en fila a tasa anual.
Lo anterior pese a que el número de operaciones sufrió una merma anual de 6.35 por ciento, la novena consecutiva.
El avance anual en las remesas de diciembre de 2025 fue apoyado por el crecimiento de 8.80 por ciento en valor de los envíos de dinero.

















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