El número de muertos en el accidente ferroviario ocurrido el domingo en la localidad de Adamuz, en España, asciende ya a 45, después de que los servicios de emergencia que actuaron en la zona hayan encontrado este jueves otros dos cadáveres.
Se trata de los dos últimos desaparecidos que quedaron por localizar, de acuerdo con las denuncias presentadas por los familiares. Los efectivos que trabajan en la zona habían intensificado la búsqueda en las últimas horas con más personales y medios.
Respecto a los 43 fallecidos antes de que aparecieran estos dos últimos cadáveres, el servicio de criminalística de la Guardia Civil los ha identificado a todos. Por su parte, de las 45 denuncias presentadas en las comandancias de la Guardia Civil de distintas ciudades, la mayoría son de ciudadanos españoles, excepto tres que son de Marruecos, Rusia y Alemania.
El accidente, que también provocó más de un centenar de heridos, se produjo cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que había salido de Málaga con destino a Madrid , sufrió el descarrilamiento de sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua, por la que en ese momento circulaba otro convoy, de Renfe, con el que chocó y que también se salió de las vías, de modo que dos de sus vagones se precipitaron por un terraplén.


















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