De acuerdo con la junta militar de Birmania, cerca de 2 mil 900 personas murieron en el devastador terremoto de hace cinco días, además anunciaron la reanudación de sus “actividades defensivas” contra los grupos rebeldes.
Hasta el momento la posibilidad de encontrar personas con vida se desvanecen, sin embargo, de dos empleados entre las ruinas de un hospital de Naipyidó, la capital, reavivó las esperanzas, esto luego de que un joven de 26 años fuera elevado por un agujero abierto entre las ruinas y evacuado en una camilla a mitad de la noche, según un video publicado por el departamento de bomberos.
Ante ello la junta publicó un nuevo saldo de 2 mil 886 muertos e indicó que 4 mil 600 personas quedaron heridas. También señaló que 373 personas estaban desaparecidas.
Cabe mencionar que más allá del costo de vidas humanas, el sismo de magnitud 7.7 registrado hace cinco días provocó amplia destrucción en este empobrecido país, ya castigado por cuatro años de guerra civil.
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