Dixie podría convertirse en el mayor incendio forestal de la historia de California (FOTOS)

El incendio forestal Dixie, que azota el norte de California, ya calcinó más de 202.000 hectáreas de terreno y se convirtió en el mayor fuego generado desde un solo foco en la historia de ese estado, así como en el más grande de los que arden actualmente en EE.UU., recoge AP.

Dixie, que recibió su nombre por la carretera donde comenzaron las llamas a mediados de julio, está ardiendo activamente en cuatro condados y hasta este miércoles solo está contenido en un 30 %, según el Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California. 

Con una extensión de más de 2.000 kilómetros cuadrados, Dixie es considerado el segundo incendio forestal más grande en la historia de California. Tiene aproximadamente la mitad del tamaño del mayor incendio forestal del estado, August Complex, una serie de incendios iniciados por rayos en varios puntos y que, tras unirse, quemaron más de 404.000 hectáreas de siete condados en 2020.

Dixie ya destruyó más de 1.000 edificios, incluidas 550 casas, y al menos 14.000 hogares remotos siguen bajo amenaza. Más de 12.000 personas en ocho condados están ahora bajo órdenes de evacuación, mientras que más de 5.100 personas están trabajando para combatir las llamas.

La semana pasada, Dixie arrasó con la mayor parte del pueblo histórico de Greenville, con una población de 2.100 habitantes y edificios de madera de más de 100 años.

Las causas del incendio están siendo investigadas. Por su parte, la empresa Pacific Gas & Electric declaró que Dixie pudo haberse originado cuando un árbol cayó sobre una de sus líneas eléctricas. La semana pasada, las autoridades de California arrestaron a un hombre sospechoso de provocar un incendio en áreas boscosas remotas cerca de Dixie.

Dixie es solo uno de los 108 grandes incendios forestales que actualmente arden en 15 estados de EE.UU. y que han quemado más de 930.000 hectáreas. La actual temporada de incendios en California está en camino de superar la del año pasado, que fue la peor en la historia del estado. Las olas de calor y la sequía histórica ligadas al cambio climático han hecho que los incendios forestales sean más difíciles de combatir en el oeste de EE.UU.